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La rueca, otro de los inventos que se pierde en la noche de los tiempos

Rueca

 

La rueca es otro de los inventos que se pierde en la noche de los tiempos. La mitología representa a las Parcas con ruecas, huso y tijeras en actitud de hilar la vida de los mortales y cortar el hilo de la existencia en la hora de la muerte.

Esta representación no es hija del ingenio griego, según la fama entiende,  sino que ya se encuentra diversamente alegorizada en la mitología India.

Fue pasando de una a otra civilización como sagrada herencia. Y no hacen falta grandes conocimientos arqueológicos para demostrar que en los vastos imperios que un día florecieron en la India de los Vedas y en la América precolombina, era ya general entre las mujeres el empleo del huso y de la rueca para hilar las fibras del lino y tejer con ellas preciosas telas. Telas que aún hoy día, aventajan en delicadez y finura a los productos salidos de las modernas factorías.

La rueca fue durante siglos el capital instrumento del trabajo doméstico y el único para la hilatura del lino, el cáñamo y lana; las propias hijas de los héroes, las princesas, reinas y aún las mismas diosas manejaban la rueca.

Las mujeres romanas, así plebeyas como patricias, tuvieron en la rueca agradable entretenimiento del ocio y un medio de proveer por sus propias manos a las necesidades de su indumentaria.

“Poco a poco, hila la vieja el copo”, dice el refrán. Ya en la edad moderna, las jóvenes se dedicaron con preferencia a las finas labores de encajes, y la rueca se mantuvo años en las aldeas, mientras los progresos de la industria textil abarataban con la abundancia de producción los hilados y tejidos.

Antes, sin embargo, de que la hilatura mecánica trastornara los fundamentos de la sociedad medieval, la rueca de pedal sustituyó a la de mano. Se establecieron entonces obradores de hilatura, donde el trabajo colectivo presagiaba el de las fábricas modernas.

El de la primitiva fábrica real de tapices de Madrid, instalada por los Austrias, lo inmortalizó Velázquez en su hermosísimo cuadro Las Hilanderas.

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